Secretaría de Educación de Quintana Roo

Protocolo para la Prevención Primaria, Atención (detección, intervención, notificación, canalización y seguimiento) y Medidas de No Repetición (prevención secundaria) para la Erradicación de la Violencia Sexual en Educación Básica del Estado de Quintana Roo

La violencia sexual en el ámbito escolar representa una forma grave de vulneración a los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, afectando profundamente su bienestar físico, emocional y psicológico, así como su derecho a la educación, a la protección y a un desarrollo integral en entornos seguros. Este fenómeno, además de ser una violación a los principios fundamentales de la dignidad humana, perpetúa ciclos de desigualdad, exclusión y silencio que deben ser atendidos de forma adecuada por el Estado y la sociedad.

El presente Protocolo tiene como objetivo establecer los lineamientos y procedimientos institucionales para prevenir, identificar, atender y erradicar la violencia sexual en los planteles de educación básica, garantizando el interés superior de la niñez, la protección integral de sus derechos, así como la actuación oportuna y coordinada de las autoridades educativas e instituciones del Estado.

La violencia sexual constituye una grave vulneración a la integridad física, psicológica, cognitiva y socioemocional de niñas, niños y adolescentes. Dado que se trata de un tema que aún permanece como tabú en nuestra sociedad, es indispensable impulsar un enfoque formativo y preventivo que acompañe su tratamiento. No basta con identificar la problemática y aplicar acciones correctivas; la frecuencia de casos reportados a nivel estatal y nacional evidencia la necesidad urgente de reforzar las estrategias de prevención y atención de esta forma de violencia en las escuelas y centros de educación básica.

Entre los procedimientos y acciones preventivas, se contempla la incorporación de enfoques y elementos conceptuales que priorizan la formación y la prevención, orientados a reducir los riesgos de violencia sexual en cualquier contexto. Se destaca la promoción de los derechos sexuales y reproductivos de niñas, niños y adolescentes, reconociendo su derecho a una vida libre de violencia, a la salud sexual y reproductiva, a una educación integral en sexualidad, a la autonomía sobre su cuerpo y a la no discriminación por motivos de género, orientación sexual o identidad de género. Estos elementos contribuyen a la construcción de nuevos modelos de interacción y al fortalecimiento de su capacidad para identificar riesgos, proteger su integridad y establecer límites en sus relaciones interpersonales.

El presente protocolo contempla acciones de prevención primaria dirigidas a promover una cultura institucional de cero tolerancia a la violencia, mecanismos para la atención inmediata y especializada de los casos, así como medidas estructurales que garanticen la no repetición de los hechos y la transformación de los entornos escolares en espacios seguros, equitativos y libres de violencia para todas y todos los estudiantes.