Secretaría de Educación de Quintana Roo

Protocolo para la Prevención Primaria, Atención (detección, notificación, intervención y seguimiento) y Medidas de No Repetición (prevención secundaria) para la Erradicación del Maltrato en Educación Básica del Estado de Quintana Roo

El presente Protocolo para la Prevención primaria, Atención (detección, notificación, intervención y seguimiento) y Medidas de no repetición (Prevención secundaria) para la erradicación del Maltrato en Educación Básica del Estado de Quintana Roo, tiene como propósito establecer los lineamientos y procedimientos que orienten la actuación de las autoridades educativas, personal docente, directivo, administrativo, madres, padres de familia, personas tutoras y demás integrantes de la comunidad escolar, ante situaciones de maltrato que afecten a niñas, niños y adolescentes en los entornos educativos.

El Protocolo integra los preceptos normativos, directrices y herramientas previstos en los Lineamientos para la prevención primaria, atención (detección, notificación, intervención y seguimiento) y medidas de no repetición (prevención secundaria) para la erradicación del Maltrato en Educación Básica, emitidos por la Secretaría de Educación Pública, mediante el acuerdo número 25/09/25, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 8 de septiembre de 2025, para garantizar la protección física y emocional de niñas, niños y adolescentes, lo que constituye una obligación fundamental del Estado y en particular de la comunidad educativa.

La información normativa contenida en este Protocolo es coherente con los marcos jurídicos internacionales, nacionales y estatales. Su observancia es obligatoria para las Autoridades Educativas Locales y Escolares, quienes deberán garantizar su aplicación y vigilancia en el marco de sus competencias. A su vez, implica la responsabilidad compartida de figuras educativas (docentes, asesores técnicos pedagógicos, técnicos docentes, personal de apoyo y asistencia a la educación, de educación especial, agentes educativos y demás figuras del plantel educativo, de acuerdo con la normativa aplicable), madres, padres de familia, personas tutoras, niñas, niños y adolescentes, para trabajar de manera articulada en la prevención, atención y erradicación del maltrato.

De igual forma, el presente Protocolo reconoce la importancia de la formación continua de las figuras educativas y de las autoridades escolares en temas relacionados con prácticas de crianza, disciplina formativa, desarrollo socioemocional, igualdad de género, masculinidades alternativas, diversidad sexual y de género, así como conductas de autocuidado. Estas acciones formativas se conciben como un medio para fortalecer el tejido social, fomentar la cultura de la paz y consolidar comunidades escolares democráticas y solidarias.

Finalmente, este Protocolo constituye una herramienta indispensable para avanzar hacia la construcción de un Sistema Educativo Estatal con enfoque humanista y científico.

Con ello, se busca que los planteles educativos no solo sean espacios de aprendizaje, sino también entornos protectores que promuevan la convivencia pacífica, el respeto mutuo y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes. Así, se reafirma el compromiso del Estado y de la sociedad con la garantía plena de los derechos humanos de la niñez y la adolescencia.